Cada 1 de abril, la Argentina conmemora el Día Nacional del Donante de Médula Ósea, una fecha que marca la creación del Registro Nacional de Donantes de Médula Ósea, impulsado por el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai).
Este organismo, que ya cuenta con más de dos décadas de trayectoria, ha permitido que miles de pacientes en el país y en el exterior encuentren una esperanza de vida gracias a la solidaridad de los donantes.
«La solidaridad de los donantes salva vidas»
Jessica Acuña, técnica del Registro de Donantes del Incucai, subrayó la importancia de esta iniciativa y cómo ha evolucionado en estos 22 años.
«Cuando se creó el registro, el acceso a un trasplante de médula ósea era mucho más limitado. Hoy contamos con una red consolidada de donantes que permite ofrecer una segunda oportunidad a quienes la necesitan», explicó.
El trasplante de células progenitoras hematopoyéticas, conocido como trasplante de médula ósea, es un tratamiento fundamental para pacientes con enfermedades hematológicas como leucemia, linfomas y anemias severas.
«La posibilidad de hallar un donante compatible dentro de la familia es baja, aproximadamente del 25%. Por eso, contar con un registro público es vital para quienes no tienen un donante familiar», agregó Acuña en declaraciones a Radio Libertad.
Un proceso sencillo, pero trascendental
El proceso de inscripción en el Registro Nacional de Donantes es simple y accesible. «Cualquier persona entre 18 y 40 años, con buena salud, puede acercarse a un centro habilitado y donar una muestra de sangre para determinar su perfil genético», detalló Acuña.
Este perfil queda registrado en la base de datos nacional y es cruzado con el de pacientes que requieren un trasplante. «Si en algún momento resulta compatible con un paciente, el donante es contactado para completar la donación», explicó.
El procedimiento de donación puede realizarse de dos maneras. La primera, mediante aféresis, que es un proceso similar a la donación de plaquetas y que representa el 80% de los casos. La segunda, a través de la extracción de médula ósea de los huesos de la cadera bajo anestesia general.
«En ambos casos, la recuperación del donante es rápida y sin secuelas», aseguró Acuña.
Una colecta especial por el aniversario
En el marco de este aniversario, se llevará adelante una colecta de sangre el próximo sábado 12, donde los donantes también podrán inscribirse en el Registro Nacional de Donantes de Médula Ósea.
«Entonces, es por esto que nosotros vamos a celebrar este aniversario el sábado 12, realizando una colecta de sangre, donde también los donantes que se quieran incorporar y anotarse como donantes de médula ósea lo puedan hacer», destacó Acuña.
El evento tendrá lugar en la Escuela Simón Bolívar, ubicada en la calle Obligado 272, y se desarrollará desde las 8 hasta las 12. «Es una gran oportunidad para quienes quieran dar un paso adelante en este acto de solidaridad y ayudar a salvar vidas», agregó la especialista.
Cifras y desafíos
Según datos del Incucai, en la Argentina más de 300 mil personas están inscriptas en el Registro Nacional de Donantes de Médula Ósea.
Sin embargo, los especialistas insisten en la importancia de seguir sumando voluntarios. «Cada nuevo donante aumenta las probabilidades de hallar compatibilidad para un paciente. Aún hay muchas personas que esperan una oportunidad», advirtió Acuña.
En ese sentido, el Instituto y diferentes entidades de Salud promueven campañas de concienciación en hospitales, universidades y eventos comunitarios para incentivar la inscripción.
«Necesitamos desmitificar la donación de médula ósea. Mucha gente cree que es un procedimiento doloroso o riesgoso, pero en realidad es un acto seguro y simple, con un impacto enorme», afirmó Acuña.
Compromiso y esperanza
El Día Nacional del Donante de Médula Ósea no solo reconoce la labor de quienes ya han donado, sino que también busca generar conciencia sobre la importancia de este acto altruista.
«Donar médula ósea es donar vida. Cada uno de nosotros puede ser la única esperanza para alguien en el mundo», concluyó Acuña.
A 22 años de la creación del registro, el desafío sigue siendo el mismo: ampliar la base de donantes y brindar más oportunidades a quienes lo necesitan. La solidaridad sigue siendo la clave para salvar vidas.