Tras 20 días en terapia intensiva, Pablo Grillo, el fotógrafo que fue gravemente herido, comenzó a mostrar signos positivos de recuperación mientras continúa en terapia intensiva. «Se paró y dio unos pasitos», relató su padre, Fabián Grillo, desde la puerta del Hospital Ramos Mejía. El fotógrafo había recibido un disparo de gas lacrimógeno en la cabeza durante los incidentes en una de las marchas por los jubilados que se realizó frente al Congreso de la Nación.
De acuerdo a la última información, el hombre de 35 años come, se ejercita con kinesiología y continúa dando señales de estar avanzando en su recuperación. «Pablo ya se maneja por sus propios medios, es asombrosa la evolución que está teniendo. Si sigue así pasará a sala y luego le deberían poner una prótesis en la cabeza”, destacó Fabián.
En ese sentido, aprovechó para destacar el trabajo del equipo de salud. Por otro lado fue cauto al manifestar que todavía la evaluación es prematura, pero su hijo ya «habla, mira, ve, oye, mueve los brazos y las piernas». Además, indicó conmovido: «Se paró, y dio unos pasitos con la kinesióloga».
“El hecho de que abra los ojos fue increíble, que le hayan sacado el respirador, que habló, que hizo chistes, que rió… eso es increíble”, expresó su padre conmovido. También señaló de forma positiva sobre el reconocimiento y la memoria activa que tiene Pablo al momento de ver a las personas que lo visitan.
Aunque su estado sigue siendo crítico, la familia del joven viene informando día a día acerca de su estado de salud.