Miguel Ávila, el abogado querellante en representación de soldados chaqueños y correntinos, se refirió a la expectativa de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) defina si las torturas de los superiores contra los conscriptos fueron o no de lesa humanidad. «No estamos realizando nuevas denuncias porque estamos esperando la resolución de la Corte Suprema», aseguró.
El letrado forma parte de la Subsecretaría de Derechos Humanos provincial, representa a alrededor de 20 ex combatientes chaqueños y 10 correntinos en una de las causas por torturas contra exconscriptos por parte de sus superiores durante la Guerra de Malvinas.
Desde hace más de tres años, la CSJN tiene la última palabra sobre si se trató de crímenes de lesa humanidad y por lo tanto son imprescriptibles, o no.
En un nuevo aniversario del desembarco argentino en Malvinas, Ávila se refirió a la expectativa entre los excombatientes respecto de la última decisión de la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal, del 28 de marzo pasado, que hizo lugar a un recurso extraordinario en la causa por torturas a soldados conscriptos en Malvinas.
El fallo reconoce estos abusos como crímenes de lesa humanidad. La decisión revoca un fallo previo y establece que los estaqueamientos, enterramientos y golpizas sufridas por los soldados pueden encuadrarse como crímenes de guerra o de lesa humanidad, lo que implica su imprescriptibilidad.
«Nosotros tenemos la representación de alrededor de 20 chaqueños, de correntinos alrededor de 10 y son más. No estamos realizando nuevas denuncias porque estamos esperando la resolución de la Corte Suprema. Una vez que resuelva la Corte Suprema, creeríamos que va a haber más denuncias», adelantó Ávila, en declaraciones a Chaco Día por Día.
El abogado chaqueño explicó que «en la Corte Suprema están los primeros recursos extraordinarios desde hace cuatro años aproximadamente y en el cual hay uno más avanzado, (el caso) Ferrante, que la Procuración General de la Nación dictaminó que se deben hacer lugar esos recursos».
«Estamos a la espera desde hace tres o cuatro años aproximadamente que resuelva la Corte Suprema, no sólo sobre si son delitos de lesa humanidad, sino nosotros habíamos planteado que son graves violaciones a los derechos humanos y crímenes de guerra», describió Ávila.
«Ojalá la Corte Suprema resuelva y diga, bueno, son crímenes de guerra, graves violaciones a los derechos humanos y nos permita, en un juicio justo, estas son las denuncias, estas son las pruebas que hay y que un juzgado, un juez, un tribunal pueda determinar si hubo o no los delitos que denunciamos», concluyó el abogado que representa a más de 30 excombatientes chaqueños y correntinos.
TORTURAS, PERO
NO DEL ENEMIGO
«Las torturas que nosotros denunciamos se produjeron en la otra isla, Gran Malvina, en Puerto Howard o Bahía Mitre como se llama, estaba un grupo de soldados y estaban alejados de Puerto Argentino y eran los que más sufrían las torturas. Porque sufrían hambre, sufrían frío y cuando estaban enfermos no tenían asistencia médica.
Entonces estas personas se procuraban comida, carneando alguna oveja o de esa forma podían mantenerse no solo alimentados, sino con el mismo pellón de las ovejas se tapaban y se aislaban del frío y algunas veces el personal superior los encontraba con carne de oveja», relató Ávila.
En ese sentido, describió que «a causa de eso sufrían torturas, que eran enterramientos en el piso, en el agua, en el piso húmedo, el agua helada, congelada, también lo hacían, los ponían estaqueados bajo una pequeña lona, a veces los hacían meter al río, al mar, con el agua congelada con -15 °C y los ponían en una lomada y sufrían congelamiento».
«Aparte de eso no tenían asistencia médica, un montón de situaciones que eran no por el personal enemigo, por los ingleses, sino por el personal superior, oficiales u oficiales que estaban a cargo de ese regimiento ahí en Puerto Howard», reveló.