Con la llegada del otoño, las mañanas frescas y las noches más largas comienzan a marcar el ritmo de la vida cotidiana.
En Resistencia, las temperaturas rondan los 10 °C durante las primeras horas del día, lo que obliga a desempolvar la ropa de abrigo guardada desde el invierno pasado o salir en busca de nuevas prendas.
Esta situación climática no solo afecta los hábitos y rutinas, sino que también impacta directamente en el consumo. El abrigo se convierte en una necesidad inmediata, pero adquirir nuevas prendas en el contexto actual del país plantea una serie de obstáculos para los consumidores.
Salir a comprar ropa de abrigo en 2025 implica más que una decisión estética o de gusto, ya que las prendas pensadas para enfrentar bajas temperaturas suelen tener un costo más elevado que las de verano, y no es casualidad.
En un breve recorrido por locales del centro de Resistencia, este medio relevó algunos precios promedio de la temporada otoño-invierno 2025. En las vidrieras se pueden observar buzos con y sin capucha desde los $19.900 hasta los $39 mil, en modelos lisos, estampados y de diseño urbano.
Las camperas, por su parte, presentan una gran variedad de estilos, aunque ninguna baja de los $42 mil. Las de corderoy, más buscadas por su textura y estilo retro, alcanzan precios que superan los $66.500. Mientras tanto, los borcegos y botas para mujer se ubican entre los $58 mil y los $105 mil, dependiendo del modelo, la marca y el material.
Los jeans siguen siendo un clásico atemporal que se adapta a todas las estaciones, y actualmente se comercializan a valores que oscilan entre los $36 mil y los $50 mil. La clave está en recorrer, comparar y buscar oportunidades que se ajusten al presupuesto de cada familia.
Rebajas y outlets
En medio de esta realidad, muchas personas eligen opciones alternativas para equiparse sin gastar de más. Algunas optan por los locales de segunda mano, donde pueden encontrarse prendas en excelente estado a precios mucho más accesibles. Otras recurren a ferias americanas, o plataformas digitales de venta entre particulares.
Además, las redes sociales y las aplicaciones móviles se transformaron en grandes aliadas para quienes desean vender lo que ya no usan y comprar lo que necesitan.
Instagram, Facebook Marketplace y grupos de compraventa funcionan como mercados virtuales donde la oferta es amplia y, muchas veces, negociable.
Consejos para comprar sin excederse
Frente al desafío de vestirse para el invierno sin desestabilizar la economía del hogar, los expertos en consumo recomiendan seguir algunas estrategias simples:
Planificar las compras: antes de salir, hacer un relevamiento del placard para evitar duplicar prendas o comprar cosas innecesarias.
Comparar precios: visitar varios comercios, consultar online y prestar atención a las promociones de bancos y billeteras virtuales.
Invertir en calidad: en lo posible, elegir prendas que puedan usarse durante varias temporadas.
Aprovechar los descuentos: Muchos locales ofrecen rebajas por pago en efectivo, promociones bancarias o días con precios especiales.
Priorizar lo esencial: si el presupuesto es ajustado, lo mejor es comenzar por lo indispensable: una campera, calzado adecuado y al menos dos o tres prendas térmicas.
Alternativas en tiempos de crisis
La llegada del frío no solo se refleja en el termómetro, sino también en la economía cotidiana. Comprar ropa de abrigo se convierte en un ejercicio de estrategia, análisis y, muchas veces, resignación.
En tiempos donde cada peso cuenta, encontrar el equilibrio entre necesidad, gusto y presupuesto es el verdadero desafío.
Mientras tanto, los comercios locales hacen lo posible por sostener ventas en un mercado que cambia día a día. Y los consumidores, con creatividad y paciencia, buscan formas de abrigarse sin dejar de cuidar su bolsillo.